lunes, 27 de noviembre de 2017

Los 10 mejores destinos para viajar en solitario

Llegan las vacaciones y estás planeando un viaje fantástico, pero no encuentras con quién ir. Mirando la ruta que te has marcado, piensas en aquella frase que dejó escrita Alex Supertramp (el alter ego de Christropher McCandless y protagonista de la gran película Hacia Rutas Salvajes) poco antes de morir solo en Alaska: “happiness only real when share” (la felicidad solo es real cuando es compartida). Bajas la mirada y deseas tener con quién compartir tu aventura. Pues no. Muchas veces es mejor viajar solo.
Viajar solo puede tener muchas ventajas. Al no tener acompañante, te abrirás más a las personas y lugares que conozcas en tu viaje y, la mayoría de las veces, vivirás aventuras mucho más grandes que las que tendrías yendo en pareja, familia o grupo. Además, siempre vas a acabar haciendo lo que se te antoje. Nada de discutir por tomar este camino o aquel otro, comer esto o aquello, etc.
Viajando solo llegarás a conocerte mejor.
Y ahora que te hemos convencido, te preguntas: ¿y cuáles son los mejores destinos para viajeros en solitario? Pues te vamos a proponer unos cuantos.
1. Tailandia
Comenzamos con uno de los países para viajar solo por excelencia.
Viajar por Tailandia es fácil. Muy fácil. Infraestructuras más que decentes y que conectan todas sus muchas atracciones turísticas; precios muy bajos; gente bastante amable (aunque ya han perdido la ingenuidad de hace unas décadas); una seguridad aceptable; casi todo el mundo que trata con el viajero habla algo de inglés; y está repleto de otros viajeros que viajan solos.
Conocer gente en lugares tan bellos como la isla de Koh Tao, Ayutthaya, Koh Phi Phi o el Parque Nacional Khao Yai solo depende de ti y lo que te apetezca.
tailandia
2. Nueva Zelanda
La naturaleza es la principal protagonista de Nueva Zelanda. Sus dos islas parecen ser una representación a escala de casi todos los tipos de paisajes que puedes encontrar en el mundo. Los volcanes de Tongariro, los fiordos de Milford Sound, las playas de Abel Tasman, el lago Taupo y las montañas de los Alpes del Sur son solo un ejemplo.
En un país donde – al contrario que su hermana, Australia – no hay ni un animal o insecto depredador o venenoso, puedes acampar prácticamente en cualquier sitio. Hay autobuses que recorren todos los puntos turísticos y los “kiwis” – como se denomina a los neozelandeses – son gente estupenda que te abrirá su casa si te muestras cálido con ellos.
Sin duda, de los mejores países del mundo para viajar solo.
paisaje montañas y lago
3. Irlanda
De un pueblo eminentemente emigrante y que aprendió a reírse de sí mismo antes de que le salieran unos metafóricos dientes de leche, no se puede esperar otra cosa que una cálida acogida.
Si viajas solo por Irlanda y te encuentras algo decaído, solo tienes que hacer una cosa: entrar a un pub. Estés donde estés en este verde país – no en vano, a la isla de Irlanda le llaman la Isla Esmeralda -, siempre te tratarán bien.
Si a eso le unes un patrimonio ancestral y rico, unos paisajes que quitan el aliento y un gran movimiento de viajeros de todas las nacionalidades, Irlanda solo puede encontrarse en los puestos de honor de la lista de mejores países del mundo para viajar solo.
acantilados y castillo
4. Perú
A muchos viajeros solitarios les preocupa la seguridad cuando piensan en viajar a Sudamérica. En algunos de los países sudamericanos puede que tengan razón, pero lo cierto es que en todos los sitios cuecen habas y, sobre todo hoy en día, uno ya no sabe dónde se puede sentir seguro.
Perú es un país muy tranquilo en este aspecto. Lugares tan emblemáticos comoMachu Picchu, Arequipa, la Cordillera de los Andes, las playas de Máncora o las líneas de Nazca, pueden ser visitados, sin sobresaltos, por un viajero solitario.
Muy trillado por mochileros, tiene una buena red de transporte, alojamiento (con una gran variedad y cantidad de hostales) y precios muy asequibles.
ruinas incas
5. Malawi
La cosa se complica aún más cuando pensamos en África. El desconocimiento y el escaso desarrollo de muchos de los países africanos no presagian buenos destinos para viajar en solitario. Sin embargo, África, si estás dispuesto a pasar ciertas incomodidades (por la baja calidad y cantidad de infraestructuras), es un país que te recompensa con un corazón enorme y apasionado.
Malawi es un buen destino para comenzar. Gente tranquila, fácil para moverte y con un enorme lago, el Malawi (conocido como Nyasa en la lengua autóctona) que invita al reposo y el relax. Aunque en los resorts a pie de lago encontrarás a otros turistas, te aconsejamos que aproveches para sumergirte en el alma del África subsahariana.

barca en lago atardecer
6. Canadá
Según los estadounidenses, en Canadá nunca pasa nada. Lo cierto es que las noticias que a lo largo del año recibimos de este enorme país de Norteamérica, se pueden contar con los dedos de una mano. Gente amistosa y pacífica, los canadienses agradecen su curiosidad al viajero solitario.
La Madre Naturaleza juega un rol importantísimo en Canadá, así que, si vas bien equipado para la vida al aire libre y tienes un buen colchón económico para el viaje, Canadá puede ser el mejor país para viajar solo en el mundo.
montañas Canadá
7. Myanmar
Myanmar es una joya asiática que hay que visitar antes de que pierda su halo de misticismo.
Su gente aún no ha perdido la ingenuidad en un país que ha sufrido la dictadura más longeva de la historia moderna de Asia. Cuando te vean viajar solo, los birmanos te preguntarán – con su parco inglés – de dónde eres, qué haces por allí, si tienes familia o pareja, cuánto tiempo te quedas o cómo se vive en tu país. Son personas honestas, buenas y curiosas que, hasta hace unos pocos años, vivían en un hermetismo total, aislados de un mundo exterior que ha corrido desbocado en una evolución que allí pasó sin apenas notarse.
Las miles de pagodas de Bagan, el lago Inle, las tribus de Kyaing Tong o la imperial Mandalay… Con unos precios aún asumibles (aunque suben cada año) y una mejorada infraestructura turística, Myanmar es un país seguro y abierto al turista solitario. Una joya cuya fama comienza a amenazar con ensombrecer su belleza por el turismo masivo.

chica entre vegetación y pagodas
8. Grecia
Uno de los países más golpeados por la gran crisis económica que comenzó la pasada década y aún sigue viva, Grecia, posee una relación calidad-precio en servicios turísticos que el resto de países europeos apenas pueden igualar.
La cultura griega es hospitalaria y, si viajas a zonas más remotas, serás tratado mejor que en casa. Un país precioso y seguro en el que islas, cultura, arquitectura, bosques y montañas te esperan.
isla griega
9. Uruguay
Aunque países como Brasil, Argentina, Colombia o Chile tienen mejores paisajes que ofrecerte, lo cierto es que Uruguay es mejor país para viajarlo en solitario.
Es un lugar más seguro y, debido precisamente a que es uno de los grandes olvidados de Sudamérica, su gente es muy simpática y abierta. Encontrarás algunos viajeros afines a ti y un turismo mucho más relajado que en el resto de la zona. Las infraestructuras turísticas ofrecen menos variedad, pero también en eso reside su encanto.

plaza estatua y edificios
10. España
Nuestro país es uno de los más visitados del mundo y, por qué no, también merece la pena hacerlo solo.
Con una de las mejores redes de carreteras gratuitas de Europa, moverte por España es muy fácil y la relación calidad-precio de su alojamiento es genial. Encontrarás un sinfín de hostales donde conocer a viajeros de todo el mundo y a gente amistosa en cada rincón.
Gastronomía, paisajes, variedad, cultura, historia, precios decentes, patrimonio histórico y arquitectónico… España lo tiene todo, incluso si vienes solo.

calas
¿Cual de estos destinos preferirías para tu próximo viaje? ¿Cual de los que no están aquí descritos nos recomendarías?

lunes, 20 de noviembre de 2017

UN VIAJE DIFERENTE POR MANUEL SER


UN VIAJE DIFERENTE A lo largo de mi vida he ido a muy diferentes sitios con muy diferentes personas, y como es normal, han dejado muy diferentes sabores de boca. Pero no voy a contaros ninguno de ellos, ni hablar sobre lo estupendo que es viajar solo. Que lo es. Os voy a relatar, de forma resumida, el más mágico, revelador, interesante y mayor viaje que jamás emprendí. El viaje hacía mí mismo. Hace unos diez años, en enero del 2008, las circunstancias me llevaron a plantearme qué estaba pasando conmigo. Tenía trabajo indefinido, dinero que gastar, con quién gastarlo, buenas amistades y abundantes, éxito con las mujeres... en fin, que en principio me iba muy bien. Pero por dentro sentía que me estaba pudriendo. Externamente, aparentaba que estaba feliz, que había alegría. Todo falso. Las contracturas en la espalda decían lo contrario. El desencanto con el mundo y conmigo mismo era mayúsculo. De esto último no era ni consciente. Finalmente, una noche me di cuenta de que no estaba bien. Había perdido el brillo, la inocencia, la pureza que me acompañó hasta hacía unos años. Por aquél entonces, estaba interesado en aprender a prolongar el acto sexual. Conocía del tantra y empecé a leer al respecto con tal fin. Pero esta corriente, al igual que el Taoísmo, no es sólo tener relaciones durante horas, surfeando en innumerables olas de placer. No todo es kung-fu sexual. Quiso el destino, que en aquella época oscura, pusiera los ojos en estas filosofias para destapar el tarro de las esencias; de la mía, concretamente. Aparecieron ante mí escritos que invitaban al autoconocimiento. Que hablaban de una forma de vivir natural, lúcida, fresca, auténtica, sana. Resultaba muy gratificante. Solía tener charlas al respecto con la propietaria del herbolario al que solía ir. En cierta ocasión, interesado en asistir a algún taller de tantra o similar, le pregunté si sabía de alguno. La respuesta fue negativa, pero me recomendó una escuela de yoga que acababa de abrir unas calles más abajo. Fui, probé.. y me encantó. Allí fue donde empecé a meditar. Meditar. Lo mejor que he podido hacer en mi vida con diferencia. Lo que he contado hasta ahora solo ha sido el arranque. El verdadero viaje hacía mí mismo comenzó en el momento en que me senté en el suelo y dejé a la mente suelta, libre. A estar consciente de las emociones y pensamientos. No sólo practicaba en la escuela, también lo hacía en casa. Al principio unos pocos minutos, pero pronto se fue alargando aquél estupendo rato que pasaba sobre el cojín o la silla. Cada sesión era como una píldora de lucidez, de calma, serenidad y autoconocimiento. Sencillamente era maravilloso. Con el paso del tiempo y la práctica regular, fui tomando conciencia de mis reacciones, actos, pensamientos y demás. Era revelador, muy revelador. El viaje continuaba. Y servidor seguía poniendo luz sobre sus profundidades. Poniendo al descubierto diferentes capas de la personalidad. Leyendo libros, asistiendo a talleres y obteniendo herramientas varias para su equilibrio, tanto físico, mental, emocional, como espiritual. Esta nueva etapa me llevó a realizar viajes y a conocer estupendas personas. Se cruzaron en mi camino bellos seres humanos, tanto interna como externamente. Nuevas amistades surgieron que aún hoy conservo. Mientras tanto, mi vida había dado un cambio considerable. No era el mismo. Ahora era una persona más calmada. Más dueña de sí misma. Y sobre todo, más lúcida y consciente. Finalmente surgió la duda, la pregunta. ¿Quién soy? ¿Quién o qué soy en realidad? No quedaba más que indagar... e indagar...e indagar. Pasaron los años. Fue tiempo de autocuestionamiento intenso. No fue fácil. No resulta fácil el poner en duda tus creencias. No. Pero sí provechoso... y mucho. Después de varias realizaciones, insights, epifanias o como cada cual lo quiera llamar, llegó la respuesta a la pregunta. Fue de la forma más tonta. Sencillamente me paré. Me rendí. Estaba harto de buscar y no encontrar. Completamente hastíado. Fué entonces cuando se dio a conocer. En plena cena. Sí, en plena cena conocí mi verdadera identidad. Seis años después, en marzo del 2014. Me inundó, fue como una explosión. En cuestión de un instante supe lo que soy. Durante unas veinticuatro horas prácticamente cesaron los pensamientos. Era "Eso" y estandó "ahí" de forma consciente, no hay lugar para que arraigue ninguna idea. Se diluye cual pastilla efeverscente en vaso de agua. Lentamente fui saliendo de ese estado, pero conociendo mi Yo verdadero. El cual, ha ido haciéndose hueco en mi vida contidiana cada vez con más fuerza y de una forma más intensa. El viaje sigue, no acaba ahí. La expansión de conciencia y el autoconocimiento continuan. No sé si algún día acabará, la verdad. Ahora me limito a disfrutar, en la medida de lo posible, de la vida desde esta nueva perspectiva más patente día a día.

Y tú, nos cuentas tu experiencia?

lunes, 13 de noviembre de 2017

Los 5 tipos de viajes que deberías hacer sólo

Viajar solo debería incluirse entre la lista de cosas que todos aspiramos hacer en algún momento de la vida.
Para algunos viajeros, el significado de vacaciones es quedarse acostado en una playa o en un hotel, lo cual sería buena idea, pero que tal si pensamos que existen maneras diferentes y muchos tipos de viaje en los que puedes disfrutar, relajarte y desconectarte de la rutina por un momento.
No te quedes cerrando este año sin contarnos un viaje fuera de lo común que hayas realizado anteriormente, aquí te damos algunas ideas.

¿Y tú, qué experiencia de viaje fuera de lo común has tenido?
1.     Un viaje por estudios a España

Fuente: Viviana Villao
Decidir estudiar en otro país pareciera inalcanzable hasta que lo haces. La clave está en convencerte que lo puedes lograr y sorprendente cuando lo consigues. Conocer otra cultura y seguir desarrollándote profesionalmente estudiando en otro país es uno de los viajes que más me ha gustado y lo recomiendo, es derribar barreras que te ayudan a cerrar ciclos de vida e inspirar a muchos para que lo hagan también.
2.     Una desconexión digital

Fuente: Martin Valigursky
¿Imaginas desconectarte del mundo sin computador, televisión ni teléfono?
Pues te recomiendo intentarlo y relajarte unos días, liberando tu mente y centrándote solo en ti y tu bienestar y que mejor si es en una isla exótica o en algún sitio que no tenga mucha cobertura satelital, asi no caerás en la tentación de conectarte.
3.     Que tal 'couchsurfing'



Viajar puede ser tan fácil con los contactos adecuados y que mejor si actualmente hay tantas opciones en el mundo. Couchsurfing, es una aplicación que ofrece a sus usuarios intercambio de hospitalidad y servicios en redes sociales, en la cual dan la oportunidad a sus miembros de que lleguen donde un anfitrión el cual aloja en su casa a viajeros y todo esto sin fines de lucro y con el afán de que experimentes que es estar en un sitio nuevo.
4.     Un voluntariado
 Fuente: caritas.es
Viajar por una buena causa y reflexionar para llegar a entender las necesidades de otras personas, es una sensación que solo algunos han llegado a experimentar. Realizar un viaje como voluntario y ayudar a despertar alegrías y beneficios es algo valioso que puedes decidir hacer y asi disfrutar un tiempo hacia el beneficio de alguien más.
5.     Un viaje dentro de tu país
Fuente: Pinsdaddy.com

¿Y si decides un fin de semana hacer maletas e irte a conocer una parte de tu propio país? Pues esto no es raro y si lo decides aprovechas conociendo primero tu propio lugar para salir de la rutina y simplemente, disfrutar de tu propio país de residencia. 

lunes, 6 de noviembre de 2017

Las 8 razones por las que viajar sólo es algo increíble

                                                                             Starecat como para ser acreditado por la imágen

1) Tu nivel de confianza crecerá a partir de esta experiencia.

Viajar por cuenta propia al principio no parece natural para la mayoría de las personas, que prefieren retrasar su viaje si eso significa poder ir acompañado. Cuando finalmente decidan hacerlo, y de alguna manera no solo sobrevivan, sino que además lo disfruten en el futuro, estarán más inclinados a salir a viajar solos. Cuando viajas por tu cuenta, debes confiar en ti mismo y vivir con las consecuencias de tus decisiones. No tienes a nadie a quien seguir y solo tienes que contar contigo. Con esta experiencia, aprendes a confiar más en ti mismo y esta confianza extra que obtienes de cada viaje será un poco más evidente cada vez que vuelvas a casa.

2) Interactuarás más con la gente local.

Viajar por tu cuenta, especialmente a un nuevo lugar, puede plantear una serie de dudas, porque estarás fuera de tu zona de confort, incluso si te encuentras en una de las ciudades más modernas. Entonces, a menos que tengas una increíble banda ancha móvil que te da la posibilidad de tener datos ilimitados incluso en roaming, habrá un momento en el que probablemente te perderás y tendrás que interactuar con extraños. Podrías temerles al principio y ser un poco tímido porque piensas que quizás se ríen de tu nivel básico de idioma, pero pronto descubrirás que puede ser muy útil y en lugar de reírse de ti, valoran el hecho de que lo estás intentando. Además, el hecho de que estés sólo te hará sentir un poco extraño, porque irás a lugares que la gente suele ir en grupo, como restaurantes y bares. La gente se sentirá bastante intrigada por eso y algunas personas sentirán esa necesidad de venir y comenzar una conversación contigo. Puedes desarrollar una amistad inesperada en el extranjero.



3) Eres el capitán del tu barco, haz lo que quieras a tu propio ritmo.

Una vez conocí a una chica brasileña en Barcelona a la que le encantaba viajar sola. Ella era médico y cuando finalmente tenía algunos días libres, sus amigos tenían que trabajar, por esto ella viajaba sola, hasta el punto de que prefería hacerlo por sí misma que acompañada.
Tenía una lista de cosas que hacer, que consistía en los lugares a los que quería ir y actividades que ella decidió que tenía que hacer. Esto es lo que realmente me impactó, lo hacía ella todo sola sin nadie más. Hizo su plan por sí misma y no necesitaba satisfacer los deseos de nadie. Eligió todo lo que haría y había un grado de flexibilidad que me pareció muy hermoso. Podía despertarse en el momento que ella quería, y en determinado momento no hacer una actividad que había planeado porque le había surgido una mejor oportunidad. No había planes, ella era capaz de hacer lo que quisiera en el orden que quería sin tener que imponer su voluntad a nadie. Ella era libre, era la capitana de su barco. Creo que esta chica era increíble.

4) Aumentarás tu compasión.

Soy de Francia y tenemos uno de los sistemas de salud más completos que existen, aunque uno podría argumentar que no es sostenible a largo plazo. En el caso de que me enferme y necesite medicamentos o de que tenga un accidente y deba someterme a una operación la mayor parte del tiempo, no trendré que pagar nada. Cuando te encuentras en otros lugares y terminas gastando mucho dinero en una farmacia para comprar medicinas, sueles hacer todo lo posible para evitar cualquier tipo de accidente. Los niveles salariales en Francia son bastante altos en comparación con otros lugares y lo que uno podría considerar que es calderilla, en otro país podría considerarse un salario. La verdad es que esto es bastante triste cuando lo piensas. Cuando hablas con lugareños que tienen dificultades para vivir y tienen un presupuesto que iguala lo que gastas normalmente en una noche de fiesta, este tipo de actividad te hace sentir más humilde y te sientes orgulloso de lo que tienes en casa. Ves que otros tienen menos pero son capaces de sonreír a diario, mantenerse positivos y disfrutar de la vida. Es aquí donde se desarrolla la compasión y evitas hablar sobre lo que percibiste como un problema en tu vida por vergüenza, porque te das cuenta de lo afortunado que eres en realidad.

5) Pasarás tiempo con más personas y podrás mejorar tus defectos.

Como dice un dicho a menudo atribuido al cantante Bob Marley, nunca se sabe lo fuerte que eres hasta que ser fuerte es la única opción que tienes. En un entorno nuevo, con situaciones diferentes y diferentes personas que no necesariamente compartirán su cultura podrás conocerte a tí mismo mucho más. Tendrás un tiempo a solas que seguramente utilizarás para conocerte mejor y analizar todo lo que hiciste y viste durante el día. Es una gran sensación cuando piensas en tu día y te das cuenta de que hiciste cosas que ni siquiera sabías que eras capaz de hacer. Te sientes cómodo y no quieres salir de esa zona de comodidad. Es todo lo contrario, ahora intentas salir de esa zona porque sabes que es una forma de sacar lo mejor de ti y forzarte aún más.


6) Estarás totalmente a cargo de su propio presupuesto.

Cuando viajas por tu cuenta, estás completamente a cargo de tu propio presupuesto. Si estás en la ruina, no hay gastos compartidos con nadie y además tu presupuesto es limitado, solo lo usarás para hacer cosas que realmente deseas hacer y para comprar productos que realmente te apetezca comprar. Si, como a mí, te gusta gastar en tus amigos y ofrecerles cosas, puede ser bastante útil y una buena forma de gastar tu dinero. También puedes gastar todo tu dinero en el primer día, incluso si eso significa no poder hacer más actividades después, no tendrías problemas con nadie, excepto contigo mismo ya que será difícil sobrevivir. No hay ninguna presión para vivir ni por encima ni por debajo de tus posibilidades. Tienes tu presupuesto y haces lo que quieres con él.


7) Te hará mejor persona.


Lo increíble de viajar solo es que, a menos que decidas permanecer en un lugar sin descubrir su nuevo entorno, te convertirás en un mejor explorador. Entre tratar de no perderse en esos aeropuertos, estaciones de trenes y caminos que no conoces, tener que reservar la últimas plazas en el albergue y solucionar los problemas de Visa aprenderás rápidamente a hacer tuyo el mundo. Antes de siquiera saberlo, ahora, donde quiera que decidas ir, podrás solucionar cualquier problema de viaje. Te convertirás en el viajero definitivo que sabrá cómo adaptarse a cualquier circunstancia y podrás llegar a sentirte como en casa en cualquier situación.



8) Tendrás muchas historias que contar a tus familiares.

Cuando viajas sólo, volverás a casa con muchas historias para contarles a tus amigos y familiares. Si viajaste a lugares en los que nunca han estado, estarás muy orgulloso de poder compartir tu experiencia con ellos. El hecho de que estuvieras solo en el extranjero te hará más consciente de los pequeños detalles y seguramente te hará tener una perspectiva diferente sobre tu viaje. Probablemente antes de ir al extranjero tus padres tendrían dudas y no creerían que fueras lo suficientemente fuerte para vivir esa experiencia sólo. Ahora has vuelto y te sientes como un explorador que ha vivido todas esas grandes aventuras de las que poder hablar. Te sientes muy orgulloso y confiado, y tus familiares sólo tienen una cosa en mente: ir contigo en tu próximo viaje. Esto puede suponer un problema porqué tal vez ahora no quieras volver a tus viejos hábitos de viaje y realmente quieres continuar viajando sólo.



¿Cuál es la razón más importante por la que debes viajar por tu cuenta?
¿Podrías compartir otras razones por las cuales uno debería hacer este tipo de viaje?

Esperamos leer sus pensamientos en la sección de comentarios.

lunes, 30 de octubre de 2017

ENTREVISTA: Fredy el Hakim. International Area Sales Manager en Fermax Electrónica


1.- Cómo se convierte un ingeniero en telecomunicaciones en un comercial internacional?
Cuéntanos un poco como has llegado hasta aquí.

Después de la carrera, todos los ingenieros solemos buscar trabajos más técnicos. Pero cuando
pasa el tiempo y al ritmo al que evolucionan las tecnologías, los ingenieros solemos dedicarnos
más a trabajos de gestión de equipos, comerciales o de otra índole. La combinación de un
perfil técnico y comercial resulta, para muchos puestos, imprescindible, ya que muchos
productos que se comercializan hoy en día tienen una fuerte componente técnica y requieren
hablar con clientes también con perfiles técnicos.

2.- Déjanos 5 consejos para los que, como tú, suelen viajar solos.
Por lo general son cosas bastantes básicas, pero que, alguna que otra vez se te olvida, fruto, a
veces, del exceso de confianza o de las prisas.
Siempre es importante llevar un pequeño botiquín para las incidencias que puedan sobrevenir.
La elección de la ropa, suele ser bastante fácil para nosotros, puesto que un traje siempre es
muy sufrido. Intento llevar ropa oscura, para que una mancha (que pasa con frecuencia) no te
arruine el look.
En las aduanas, donde siempre es un martirio pasar los controles de seguridad, voy siempre un
paso por delante, sacando el ordenador de la bolsa, los líquidos a parte y demás, antes de que
seguridad te lo reclame.
Si puedo elegir un asiento, siempre prefiero la parte delantera del avión, puesto que salir en
las primeras posiciones puede marcar una diferencia de media hora en pasar todos los
controles que quedan.
Por lo general, intento no facturar maleta, porque eso también te evita esperas en la cinta de
las maletas. Según la ley de Murfi, cuanta más prisa tengas, más tardara en salir tu maleta.

3.- Que ha sido lo mejor y lo peor que te ha pasado viajando solo.

Lo mejor, por supuesto, ha sido conocer a mi actual pareja en uno de mis viajes. De esto hace
ya casi dos años.
Lo peor ha sido ponerme enfermo en Finlandia, con una gripe que me amargo el viaje por

completo, siendo aun así necesario tener que cumplir con una intensa agenda de reuniones.

Y tú? Nos cuentas tu experiencia?